Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 18 septiembre 2010

¿Por qué me impones lo que sabes / si quiero yo aprender lo desconocido

y ser fuente / en mi propio descubrimiento?

El mundo de tu verdad / es mi tragedia; / tu sabiduría, / mi negación;

tu conquista, / mi ausencia; / tu hacer, / mi destrucción.

No es la bomba lo que me mata; / el fusil hiere, / mutila y acaba,

el gas envenena, / aniquila y suprime,

pero la verdad / seca mi boca / apaga mi pensamiento y / niega mi poesía,

me hace antes de ser.

No quiero la verdad, / dame lo desconocido. / Déjame negarte / al hacer mi mundo

para que yo pueda / también ser mi propia negación y a mi vez ser negado.

¿Cómo estar en lo nuevo / sin abandonar lo presente?

No me instruyas, / déjame vivir / viviendo junto a mí;

que mi riqueza comience / donde tu acabas, / que tu muerte / sea mí nacimiento.

Me dices / que lo desconocido / no se puede enseñar,

yo digo / que tampoco se enseña / lo conocido / y que cada hombre / hace el mundo al vivir.

Dime, / que yo tejeré sobre tu historia;

muéstrate / para que pueda pararme / sobre tus hombros.

Revélate / para que desde ti pueda yo ser y hacer lo distinto;

yo tomaré de ti lo superfluo, / no la verdad que mata y congela;

yo tomaré tu ignorancia / para construir mi inocencia.

¿No te das cuenta de que / has querido / combatir la guerra / con la paz,

y la paz / es la afirmación de la guerra ?

¿No te das cuenta de que / has querido / combatir la injusticia / con la justicia,

y que la justicia / es la afirmación de la miseria?

¿No te das cuenta de que / has querido / combatir la ignorancia / con la instrucción

y que la instrucción / es la afirmación de la ignorancia / porque destruye la creatividad?

Tu conocimiento / nos muestra el mundo / o lo niega, / porque es la historia / de tus actos,

o lo negará porque / despertando tu imaginación / te llevará a cambiarlo

Deja que lo nuevo / sea lo nuevo / y que el tránsito / sea la negación del presente;

deja que lo conocido / sea mi liberación, / no mi esclavitud.

No es poco lo que te pido.

Tú has creído / que todo ser humano / puede pensar, /que todo ser humano / puede sentir.

Tú has creído / que todo ser humano / puede amar y crear.

Comprendo pues tu temor / cuando te pido / que vivas / de acuerdo a tu sabiduría

y que tú respetes / tus creencias;

ya no podrás predecir / la conducta de tu vecino, / tendrás que mirarlo;

ya no sabrás / lo que él te dice escuchándote, / tendrás que dejar poesía / en sus palabras.

El error será / nuevamente posible / en el despertar / de la creatividad,

y el otro tendrá presencia. / Tú, yo y él tendremos / qué hacer el mundo.

La verdad perderá / su imperio / para que el ser humano / tenga el suyo.

No me instruyas, / vive junto a mí; / tu fracaso es / que yo sea / idéntico a ti.

Poema de Humberto Maturana, adaptado para ser rapeado. Extraído de El Sentido de lo Humano. Ediciones Pedagógicas Chilenas S.A.

Gracias, profesor Maturana!

Read Full Post »

Un artículo, Fusiones Soñadas, fruto de nuestra colaboración con NA Magazine…para una época de cambios y convulsiones.

Read Full Post »

¡Feliz vuelta a todos los que lo habéis hecho y un magnífico nuevo curso también para a todos! Voy a dedicar este post a una persona muy especial para a mí, el profesor Raimon Panikkar, que nos dejó el pasado 26 de agosto a la edad de 6.500 años. Lo habría querido hacer antes, pero no me ha sido posible, ya que debía resolver un problema de salud que me ha mantenido más de 3 semanas fuera de combate y durante 19 días ingresada en un hospital. Todavía no está solucionado y sólo funciono al 30 por ciento, pero espero ir recuperando fuerzas y finalizar este proceso cuanto antes.

Fue Mónica, una excelente enfermera de noche, la que me dio la noticia. “Lourdes, hoy he  pensado en ti… Raimon Panikkar…” Y a las 8 de la mañana siguiente, Pilar, otra enfermera profesional de la excelencia, repetía lo mismo para decírmelo… Raimon Panikkar nos ha dejado.

Supe de él a través de un artículo de la antigua revista Integral (Nº 97) el mes de diciembre del año 1988 y lo que me cautivó al instante fue justamente esta manera de calcular su edad. Me dije: Lourdes, estás ante un hombre sabio y humilde. Por aquella época era una joven emprendedora. Me dije que le tenía que escribir, pero poner en marcha una nueva empresa ya entonces era una tarea difícil, que me ocupaba mucho tiempo y, además, tenía dos hijos que atender… No fue hasta el año ‘93 que volví a pensar en escribirle y lo hice. Era una época distinta: dos años antes una explosión de gas nos había dejado con lo puesto, destruyendo nuestra casa y nuestra empresa. Recuerdo que una tarde sonó el teléfono: era Raimon Panikkar que quería responder mi carta en persona e invitarme a tener una charla con él. Me quedé helada al descubrir que alguien como él, profesor de no sé cuantas Universidades, autor de decenas de libros y de centenares de artículos, fuera tan accesible y, una vez más, evidencié su humildad. Nos vimos físicamente sólo en aquella ocasión y fue en la primavera de 1994, en su casa de Tavertet, pero tuvimos todavía unas cuantas charlas telefónicas y alguna relación epistolar.

Recuerdo el paseo en su jardín, su jovialidad, como me ofrecía la mano, galante, para ayudarme en los tramos pedregosos, sus ánimos “escribe, Lourdes, escribe, no permitas que nada te lo impida… llégale a la gente”, su mano en mi frente al despedirme después de un fuerte abrazo… Recuerdo, también, la última conversación telefónica, septiembre de 1998, lamentando que le hubiera entregado mi libro para prologarlo con tan poco tiempo (en 15 días entraba a imprenta… y he aprendido y corregido -hace ya muchos años- estos errores en la gestión del tiempo). “Créeme, y te soy muy sincero: acostumbro a rechazar los prólogos que me piden, pero quiero que sepas que éste lo habría realizado con gusto. De hecho subscribo cada una de las frases que has escrito, pero ya sabes cuánto cuesta encontrar la palabra justa y luego ligarla a otra que refuerce su significado… No lo puedo hacer en 15 días” Nunca una negativa me ha dejado tan exquisito sabor…

Raimon Panikkar me impresionó desde el primer momento y eso significa que en aquél preciso instante entró a formar parte de mí, como tantas otras personas que he ido sumando a largo de mi existencia. Él calculaba su edad en relación a la edad de nuestra actual civilización, yo la calculo sumando las edades de las personas que van dejando su huella en mí, haciéndome posible y única… No hay mucha diferencia. Lo que cuenta de verdad es irnos enriqueciendo y llenándonos de la belleza y la bondad de cuantos más seres seamos capaces…

Os dejo con el breve extracto de una entrevista que le realizó Franco Battiato

Gracias, profesor Panikkar. Descansa en Paz.

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: